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Sembrando Futuro con una Gestión Inteligente del Agua


17 de Aug 2016
Adolescentes, hijas, hermanas, estudiantes, soñadoras, emprendedoras y líderes. Tres vidas totalmente distintas, tres historias que merecen ser contadas y un municipio.

Conversar con ellas, es sentir que hablas con la voz de la experiencia y la juventud integrados en uno solo, hablan con la propiedad de un adulto, pero tienen tan solo 16 años, están en plena formación y desarrollo humano y ya son líderes reconocidas en su comunidad, en el municipio de Rosas, Cauca.

Así son Angely Katerin Díaz Carvajal, Edith Consuelo Hernández y Julieth Hernández Carvajal, jóvenes caucanas que se abanderaron con campañas en pro del medio ambiente; actualmente cursan grado once en la Institución Educativa El Márquez.

El 26 de febrero de 2015, con ayuda de sus profesores y en especial de Diana Delgado Salazar, profesora de matemáticas, emprendieron un sueño llamado sembrando futuro. “Ver las veredas de nuestro departamento y ser testigos de cómo se estaba perdiendo la diversidad colombiana, nos hizo recapacitar y saber que debíamos hacer algo”, expresa Angely Katerin Díaz Carvajal. El 26 de febrero de 2015, con ayuda de sus profesores y en especial de Diana Delgado Salazar, profesora de matemáticas, emprendieron un sueño llamado sembrando futuro. “Ver las veredas de nuestro departamento y ser testigos de cómo se estaba perdiendo la diversidad colombiana, nos hizo recapacitar y saber que debíamos hacer algo”, expresa Angely Katerin Díaz Carvajal.

“Lo más triste es que mucha gente no hace nada, porque creen que los recursos naturales van a estar siempre ahí y que no se van a acabar”, añade Edith Consuelo Hernández

Siendo tan jóvenes ya han podido experimentar lo que implica la duda y el señalamiento de la gente, “dicen que los jóvenes no entendemos nada, y en su momento nos dejamos contagiar de ese miedo de no saber si las cosas van a funcionar o no, pero decidimos llenarnos de valor y así hemos logrado hacer cosas en pro del agua”, dice Julieth Hernández.

A través del programa de Gestión Inteligente del Agua (GIA) - Manos al Agua, han empezado a sembrar árboles, y a fomentar poco a poco una cultura inteligente del recurso hídrico.

Desde que comenzó el proyecto GIA, han sentido un respaldo en su labor y están muy optimistas en lo que puedan hacer en el programa y las actividades de Manos al Agua en favor de su comunidad. Ven que hay una institución como la Federación Nacional de Cafeteros, y unos aliados internacionales que han puesto su mirada en la región cafetera en favor del agua y de la comunidad.

A través de obras de teatro, foros, letreros visibles acerca del cuidado el agua y acciones diarias, han logrado impactar a su comunidad y atraer la atención merecida, logrando que las personas vayan adquiriendo una conciencia sobre el cuidado del agua y el medio ambiente. “El planeta se acaba y hay mucho por hacer”, afirma Angely.

Las quemas, la tala de árboles, el bajo cauce del río, las condiciones deplorables del agua, son factores que en su mayoría son causados por la mano humana, y se pueden prevenir. Con el voz a voz, estas jóvenes líderes han generado cambios, las personas ya las ven como un referente de una gestión inteligente del agua, “la gente nos llama, nos pregunta qué hacer y cómo pueden ayudar”.

Edith Consuelo Hernández Muñoz

“Es muy satisfactorio ver el crecimiento personal que han tenido las niñas en torno al agua”, afirma la profesora de matemáticas de la institución, Diana Delgado Salazar.

“Sembrando Futuro” es el grupo ambiental al que pertenecen estas tres jóvenes, que tiene como objetivo sensibilizar a la comunidad sobre la necesidad de cuidar los recursos naturales. Sembrando Futuro y Manos al Agua, unidos por la región.

Es ver cómo los niños más pequeños del colegio, van recogiendo la basura que encuentran desde sus casas hasta la institución, sin que nadie se los pida.

“El agua nos ha ayudado a aprender a valorar todo lo que tenemos, nuestro colegio, nuestra familia, nos ha dado el valor que necesitamos para salir adelante y saber que sí podemos, y que juntas lograremos grandes cambios”, dice Julieth.

“El agua nos ha ayudado a aprender a valorar todo lo que tenemos, nuestro colegio, nuestra familia, nos ha dado el valor que necesitamos para salir adelante y saber que sí podemos, y que juntas lograremos grandes cambios”, dice Julieth.

La profesora Diana recalca la importancia de estás jóvenes que están liderando este proyecto, porque se refleja el relevo generacional y la importancia que deben tener los jóvenes para apropiarse del campo y de la responsabilidad sobre el mismo, para poder entregarle a futuras generaciones un planeta tierra con recursos.

Además, cuenta que “se ha perdido mucho ecosistema, antes el recurso hídrico de la montaña era muy rico, no faltaba; después talaron la mayoría de los árboles, y desde entonces no se han sembrado árboles en la misma cantidad de antes”.

Estas tres jóvenes acompañadas por los Extensionistas del Programa Manos al Agua, están desde ya fomentando un movimiento de responsabilidad frente al recurso hídrico. Su sueño más grande es construir una planta de tratamiento de aguas, para mejorar así las condiciones actuales de la bocatoma del acueducto veredal, el cual suministra agua de baja calidad a la escuela y a las familias de estas veredas, “lo importante es soñar y trabajar todos los días para cumplir la meta, no quedarse sin actuar esperando que se haga realidad por sí solo, soñar en grande es vivir en grande”, concluye la profesora Diana.

Manos al Agua con la iniciativa de estas jóvenes, el trabajo de la comunidad y los Extensionistas marcan la pauta para cambios positivos.

A tree planted in December 2015 by the three young women.
Árbol sembrado el pasado diciembre de 2015 por las tres jóvenes.